Cuentos
Bel Cedeño
La Tigra
Elegí este cuento porque es una de las piezas más poderosas de la narrativa de José de la Cuadra. Me llamó la atención la figura de Francisca, "La Tigra", quien rompe con todos los estereotipos femeninos de la época al ejercer un poder absoluto y violento sobre su territorio. Es un relato crudo que muestra la ley del más fuerte en el campo ecuatoriano y la complejidad del honor y la familia.
A continuación el cuento:
En la hacienda "San José", perdida en el corazón del Guayas, mandaba Francisca, a quien todos llamaban "La Tigra". Era la mayor de tres hermanas huérfanas y gobernaba sus tierras con la misma dureza que un hombre. No había peón que no temblara ante su mirada ni autoridad que se atreviera a entrar en sus dominios sin su permiso. Francisca era mujer de armas tomar; montaba a horcajadas, usaba el machete con maestría y su escopeta era la ley.
Vivía con sus dos hermanas menores: Juliana, sumisa y temerosa, y Sarita, la pequeña a quien Francisca cuidaba con un celo feroz y casi religioso. Sobre Sarita pesaba una extraña profecía familiar: debía mantenerse pura para evitar que la desgracia cayera sobre el estirpe de las antecesoras. Por ello, Francisca la mantenía encerrada, alejando a cualquier pretendiente con amenazas de muerte.
Sin embargo, el amor y el deseo no entienden de cercas ni de escopetas. Don Terivio, un comerciante que llegó a la zona, puso sus ojos en Sarita. "La Tigra", al descubrir las intenciones del hombre, lo humilló y lo expulsó de sus tierras promesa bajo de colgarlo si regresaba. Pero el conflicto no era solo externo; dentro de la casona de madera, la tensión crecía. Juliana sufrió los abusos de su hermana mayor, quien la trataba más como a una sirvienta que como a sangre propia.
La tragedia estalló cuando los peones, cansados del yugo de la mujer y talentodos por los enemigos de la hacienda, planearon una emboscada. Una noche de tormenta, el ruido de los disparos se confundió con los truenos. Francisca, sola contra el mundo que ella misma había desafiado, se atrincheró en su cuarto. Peleó como el animal que le daba nombre, defendiendo lo que creía suyo hasta el último aliento. Al final, entre el humo de la pólvora y el olor a tierra mojada, quedó el eco de su leyenda: la de la mujer que prefirió ser fiera antes que esclava en una tierra de hombres.
José de la cuadra
José de la Cuadra y Vargas nació en Guayaquil, Ecuador, el 3 de septiembre de 1903. Fue escritor, abogado y diplomático, considerado el líder del "Grupo de Guayaquil". Su obra es fundamental para la literatura ecuatoriana porque rescató la figura del montuvio, elevando sus vivencias, su lenguaje y su mitología a un nivel artístico universal.
Desde joven mostró un gran interés por la justicia social y el pensamiento crítico. Estudió Derecho en su ciudad natal, donde entró en contacto con las realidades más duras del campesinado costeño. A diferencia de otros escritores de su tiempo, De la Cuadra no solo denunció la explotación, sino que exploró la psicología profunda y mágica de sus personajes, mezclando el realismo con elementos fantásticos.
Sus obras más conocidas incluyen la novela Los Sangurimas y los libros de cuentos Repisa y Horno. Su estilo se caracteriza por ser directo, provocador y visual, algo poco común en la literatura de los años 30. Fue una innovación que abrió paso a nuevas formas de narrar la identidad nacional.
Lamentablemente, José de la Cuadra falleció el 27 de febrero de 1941, a los 37 años. A pesar de su muerte temprana, su influencia sigue viva en autores contemporáneos y su obra es pilar esencial para comprender el pensamiento literario de la época colonial y republicana del Ecuador.
Saskya Vera
La doble y única mujer
Pablo Palacio
Escogí este cuento porque Pablo Palacio es uno de los escritores más innovadores del Ecuador y desafió los moldes de la literatura tradicional. Su propuesta vanguardista se aparta de las novelas sociales clásicas y provoca una profunda reflexión sobre la violencia, la moral y la hipocresía presentes en la sociedad. Asimismo, es un relato fuerte e impactante que invita a cuestionar lo que se considera normal mediante un caso psicológico y físico llevado al extremo.
A continuación el cuento:
"Éramos dos y éramos una. Teníamos cuatro brazos, cuatro piernas y un solo tronco que nos unía por la espalda, compartiendo el mismo flujo de sangre y el mismo latido. Yo soy la de la derecha y ella es la de la izquierda, o quizás al revés, porque en nuestra unión el espejo se vuelve una mentira. Desde niñas, el mundo nos miró como un error de la naturaleza, como una curiosidad de feria que debía ser estudiada bajo la lupa de la moral y la ciencia.
Vivíamos en una constante lucha de voluntades. Cuando yo quería caminar hacia el jardín, ella sintió el deseo de quedarse en la penumbra de la habitación. Mis pensamientos eran claros, pero chocaban con los suyos, creando un torbellino de voces en un solo cuerpo. No podíamos separarnos, pero tampoco podíamos ser una sola alma. La sociedad nos señalaba con hipocresía; nos temían y nos deseaban al mismo tiempo por nuestra extrañeza.
La tragedia no era nuestra unión física, sino la imposibilidad de tener un secreto. Si yo amaba, ella sentía el roce; si yo sufría, ella cargaba con mi lágrima. Éramos la máxima expresión de la soledad acompañada. Al final, comprendimos que nuestra existencia era una crítica a los hombres 'normales' que, estando separados, viven más encadenados que nosotras. Nuestra doblez era nuestra única y verdadera identidad."
Pablo Palacio
Pablo Arturo Palacio nació en Loja, Ecuador, el 25 de enero de 1906. Fue escritor, abogado e intelectual, y es considerado uno de los autores más innovadores y vanguardistas de la literatura ecuatoriana. Su obra rompió con el realismo social tradicional y abrió paso a nuevas formas de narrar.
Desde joven mostró gran interés por la literatura y el pensamiento crítico. Estudió Derecho en la Universidad Central del Ecuador, en Quito, donde entró en contacto con ideas modernas y movimientos literarios de vanguardia. A diferencia de otros escritores de su época, Palacio se enfocó en los conflictos psicológicos, la violencia, la ironía y la crítica a la moral social.
Sus obras más conocidas son los cuentos Un hombre muerto a puntapiés y Débora, en los que presenta personajes marginales y situaciones perturbadoras para cuestionar la hipocresía y la crueldad de la sociedad. Su estilo se caracteriza por ser directo, provocador y experimental, algo poco común en la literatura ecuatoriana de ese tiempo.
Lamentablemente, Pablo Palacio sufrió una grave enfermedad mental en sus últimos años, lo que lo apartó de la vida intelectual y literaria. Falleció en Guayaquil el 7 de enero de 1947, a los 40 años.
Dulce Zambrano
El cholo que se vengó
Demetrio Aguilera Malta
Escogí este cuento porque Demetrio Aguilera Malta es un referente importante del realismo social en Ecuador. Me resultó interesante la manera en que describe la mente del hombre costeño y su visión del honor y la venganza. A diferencia de los relatos centrados en la violencia física, esta historia presenta una venganza fría y psicológica, lo que la convierte en un texto muy llamativo para reflexionar sobre las relaciones humanas y el orgullo.
A continuación el cuento:
Te lo dije, Andrea. Te lo dije que te habías de arrepentir. Tú te fuiste con ese hombre porque creíste que él te iba a dar lo que yo no podía. Te reíste de mí, me dejaste solo con mi canoa y mis redes, mientras todos en el pueblo murmuraban a mis espaldas. Yo me quedé callado, tragándome la rabia, pero sabía que el tiempo me daría la razón.
¿Te acuerdas? Él era el 'blanco', el que tenía dinero, el que te prometió vestidos de seda y joyas. Y tú, ambiciosa, le creíste. Te olvidaste de las noches en la playa, de cuando juraste que me querías solo a mí. Te fuiste sin mirar atrás, dejándome el corazón hecho pedazos. Pero yo no te busqué para reclamarte. Yo no le puse el cuchillo en el pecho a él. No. Yo sabía esperar.
Ahora mírate. Él te ha dejado, te ha tratado peor que a un perro y vienes aquí, arrastrándote, buscando que yo te perdone. Pero mi venganza no es pegarte, ni matarlo a él. Mi venganza es verte así, acabada y triste. Sabes que todavía te quiero, y eso es lo que más te duele: saber que podrías haber sido feliz conmigo y que ahora solo te queda el desprecio de los demás y mi lástima.
Me quedaré aquí, viendo cómo te marchitas, Andrea. No te voy a echar de la casa, pero no esperes un beso ni una palabra de amor. Vivirás conmigo, pero estarás más sola que nunca. Cada vez que me mires a los ojos, recordarás lo que perdiste. Esa es mi venganza, la más amarga de todas, porque te obliga a vivir con tu propio error todos los días de tu vida. Anda, ve a cocinar, que tengo hambre. Ahora eres tú la que me sirve.
Demetrio Aguilera Malta
Demetrio Aguilera Malta nació en Guayaquil, Ecuador, el 24 de mayo de 1909. Fue un polifacético escritor, cineasta, pintor y diplomático, miembro destacado del "Grupo de Guayaquil". Su obra es fundamental para entender el realismo social y los inicios del realismo mágico en América Latina, centrando su mirada en la vida del cholo y el montuvio.
Desde joven mostró un fuerte compromiso político y social, lo que lo llevó a retratar con crudeza la explotación de los trabajadores del campo y del mar. Estudió en su ciudad natal y luego viajó por el mundo, enriqueciendo su técnica literaria. A diferencia de otros autores de su generación, su estilo evolucionó hacia una narrativa más simbólica y experimental, sin perder nunca su raíz popular.
Sus obras más conocidas son los relatos del libro Los que se van y las novelas Don Goyo y Siete lunas y siete serpientes. Su estilo se caracteriza por ser directo, visual y cargado de una fuerte atmósfera tropical, donde la naturaleza influye directamente en el destino de los personajes. Fue un innovador que llevó la identidad ecuatoriana a escenarios internacionales.
Demetrio Aguilera Malta falleció en México el 28 de diciembre de 1981. Su legado es pilar esencial para comprender la literatura ecuatoriana del siglo XX y la lucha por representar la voz de los sectores marginados con dignidad y fuerza narrativa.



Comentarios
Publicar un comentario